jueves, 22 de diciembre de 2011

Qué bonito recuerdo de ti. Mamá

Justo ahora comienza el fin, el fin de un año, el fin de algunos recuerdos y el fin de poder volver a estar contigo. Han de llegarme tantos recuerdos a la mente para esta fecha, anhelo aquellos días, en los que con emoción te preguntaba "¿a qué hora llega el niño Jesús?" buenos días aquellos, todos en familia reunidos. La hora de la cena, lo mejor. Sentarnos a hablar mientras comíamos, recordando aquello que nos sucedió durante el año. Luego para el día siguiente solo quedaba despertar y salir a presumir nuestros regalos. Después venía el último día del año, aquellos treinta y unos de Diciembre junto a ti, no los olvidaré jamás. Cuando sin saber lo que sucedía corríamos por la calle con aquellas grandes maletas, o cuando comíamos las 12 uvas. Que grandes recuerdos vivo de ti. 

Ahora, a pocos días del 24 de Diciembre, día en el que hace unos años atrás estabas junto a mi esperando que dieran las 12 de la noche para salir a buscar aquellos regalos. Ahora me siento, solo recuerdo aquello y dejo correr algunas lágrimas en tu nombre. Hoy, que ya no estás, que no te tengo junto a mi, me haces falta, y más en estos días donde lo único que puedo hacer es recordarte. Me gustaba verte alegre, sobretodo cuando emocionada me veías abrir los regalos, aquella imagen no la olvidaré jamás.

Cuando siento que ya no estás aquí para darme un abrazo de feliz navidad, llegas y sin saber como y me abrazas. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, y que aunque no estés, te siento aquí, conmigo. Que aunque no te tengo cerca para decirte que te amo mientras te doy un abrazo de feliz navidad o de año nuevo sé que tu si me das un fuerte abrazo, sé que cada año va a ser uno más para solo recordarte, cada fin de año va ser uno más para celebrar que sigues viva en mi corazón, que te amo. Me haces falta todos y cada uno de los días del año, sólo porque no te puedo ver, pero aunque sé que estás aquí conmigo me encantaría poder tomarte de la mano mientras te veo a los ojos y darte las gracias por esos momentos perfectos que pasé contigo, por todas aquellas navidades en las que nunca me faltó un regalo, por aquellos treinta y uno de Diciembre en los que el mejor regalo era un abrazo tuyo y las palabras "que tengas un feliz año nuevo".

Hoy que a pocos días de navidad nos encontramos quiero dedicarle este escrito a la mujer de mis ojos, al amor de mi vida, a la única en quién sé que puedo confiar de verdad, mi madre. Que aunque no esté, sé que está y aunque no la vea, sé que me ve. 

Te amo mamá, gracias por aquellas navidades que junto a ti pasé.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Pastillas para dormir II


II


Después de algunos días comienzo a notar cambios en mi cuerpo, el cansancio no me deja pensar con claridad y aún no encuentro algo que me haga descansar como aquellos días en los que te tuve. Los ojos se cierran solos, tengo pesadillas, nada parece estar de mi lado. Hoy quiero dormir más que nunca, descansar, pero al tocar la cama noto que en mi cambia todo, aquellas ganas de dormir desaparecen y mis ojos están tan abiertos como los de un búho a la mitad de la noche, hay un recuerdo que me ataca, el mismo que desde hace poco se apoderó de mi insomnio. Respirar cada vez es más difícil, sigo viviendo con un libro en la cabeza pero tan solo con algunas letras en las manos. No hay reloj que me diga la hora exacta, ya que han de pasar 10 minutos los cuales han sido para mi tan largos como la noche entera. Son las 4:45Am y sigo hablando con la musa que me ayuda a escribir, escucho su voz muy clara, me habla de alguna historia de la cual ella fue inspiración un día, me habla de que alguna vez, en ella se basaron los grandes escritores y que su nombre está escrito en cada una de las letras de aquellos libros. Me dijo: "Hermosa noche fría de inspiración para tus manos, cálido te mantienen mis besos que en silencio te dictan cada palabra, cada vocal y consonante que escribes, cada frase, cada nombre oculto en ti mientras reflejas el arte de la letra en tus brillosos ojos de sueño. Recuerdo claramente cuando a William le hablé de Julieta, cuando a Pablo le di motivos para escribir hermoso versos, cuando le dictaba aquellos poemas a Mario, cuando a Julio le hablé de Horacio y de la Maga, y sin nombrar a los infinitos escritores que han pasado por mí, ahora soy yo la que paso por ti, dejando claro que soy la soledad que te acompaña y el sentir que te hace escribir. Yo soy cada nombre llamado inspiración, soy cada beso que despierte en algún ser la sed del desahogo mediante el arte."

Abrí bien los ojos, le pedí que me repitiera aquella frase donde citó ser la soledad que me acompañaba, le agradecí por darme motivos, por darme letras. Respiré profundo y seguí pensando en aquel motivo que no me dejaba descansar. Claramente se escuchaban perros ladrando, personas riéndose a carcajadas. Ya pronto saldría y sol y yo no había dormido ni 20 minutos. Me acerco hasta la ventana para notar un hermoso amanecer, cielo despejado, mucha brisa y la radiante luz del sol que poco a poco se mostraba cada vez más dejando atrás al horizonte que la cubría. Comienzo a vestirme, pues ya notaba que este iba a ser otro día bajo la monotonía de la rutina, que no me permitía descansar ni en mis horas libres. Mientras esperaba que fuesen las 7:20Am tomé un libro y muy silenciosamente para no molestar a nadie, me senté en el sofá que se encontraba en la sala y comencé a leer. Recuerdo que aquel libro relataba la historia de alguna mujer, que por entregarse perdidamente al "hombre de sus sueños" se contagió con el virus del VIH, triste historia hecha con letras directas de la realidad. 

Tristemente salgo de mi casa a continuar con aquel que parecía un día normal como todos aquellos días anteriores, donde lo único importante en ellos es verte respirar mientras caminas y guardar cada segundo de ti en mi memoria. Camino entre el mar de personas, después de un amanecer hermoso el día se torna gris y llovioso, comienza a oscurecer la tarde, parecen las 5Pm cuando en realidad son solo la 1Pm. Se escucha un trueno aturdidor que deja a miles de personas con el corazón en la garganta. Me apresuro en llegar a mi casa, necesito algo de comer, pues intento no derrochar el dinero en la calle comprando algo que lentamente va a matarme. Pasan las horas y yo, después de haber comido, me siento en el sofá, solo en mi casa a leer un poco más de aquella historia. —Qué triste es el amor cuando no es el amor sino la desilusión la que te acompaña, ahora aquella mujer viviría con un pesar en el hombro gracias al hombre que por supuesto amor le regaló aquella enfermedad incurable.

Hay mucho ruido en mi casa esta noche, casi nadie duerme, es como el paraíso no sentirme solo, escuchar voces y pasos andando por toda la casa. Comienza a darme sueño, estas noches he descansado un poco he logrado dormir, ahora tengo un virus de esos estacionales que me hace despertar con más lagañas en los ojos que agua en el mar, tal vez haya algo que no quiera que abra los ojos, tal vez mi cuerpo me ruega que no me levante de la cama. Ya mis oídos sordos se acostumbraron a escuchar siempre lo mismo y, por lo mismo, salto de la cama colocando el pie derecho directamente al suelo, para ver si así, con supuestas supersticiones, logro tener suerte un día. El silencio guarda algunas letras que me molesto al escuchar porque de poca realidad hablan y la única realidad que pienso escribir es en la que vivimos, "ver para sentir".

Siguen pasando los días, paso yo con los días y, conmigo, mi búsqueda de esa pastilla para dormir.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Pastillas para dormir


I


Dormí para no descansar, desperté para seguir con sueño. Hace algunas noches que no descanso bien, he de pensar en muchas cosas antes de dormir, mas que todo tonterías. He tenido varios desaciertos en mi vida, últimamente casi nada me sale bien. Mientras camino veo al piso, es para no exponer mis ojos ante tanta maldad que se ve en estos días, al parecer son las ventanas del alma. Ya no recuerdo cuando fue la ultima vez que descansé de tanto martirio, dormir es para mi cerrar los ojos, ver silencio y escuchar la oscuridad.

Hoy soy parte de una noche lluviosa, donde cada gota cayendo sobre los techos es un recordatorio de que ésta será otra noche sin dormir. Los truenos desenfocan el silencio, y mi cuerpo al querer estar contigo desenfoca mi calma. Noche fría, sin mucho ruido. Cálido recuerdo vacío de presente habita en mí. Ya es octubre y comienzan a atacar mis noches las brisas frías de invierno. Enlazo mis dos manos para calentarlas, para creer que eres tú la que me toma de la mano.
Estoy solo y solo quiero descansar
ya que si duermo me apago
pero nunca dejo de pensar.
Les toca a mis letras hacer el trabajo, la compañía de una musa que aleja a soledad. Obscuro silencio el que me calla tu ausencia y relata cada decepción.

Estoy cansado, me cansé de sonreír por hipocresía y justo ahora puedo ser feliz. Justo cuando la brisa es más fría que nunca y nunca he estado tan sin ti. Respiro para caminar mientras las noches dibujan debajo de mis ojos un camino de ojeras. He encontrado la manera para reír, vivir, sin ti en mi presente pero teniéndote siempre en mi corazón. Eras mi agua, y como la del mar, salada. Podré vivir sin ti aunque habites la mayor parte de mi cuerpo.

Bien, cada sonido que captan mis oídos se convierte en ruido, cada palabra, cada canción. Quiero descansar, desconectarme del mundo, irme a otro lugar donde no haya aire, a ver si así no estás en mi, o donde no haya agua, ni nada que necesite para vivir. No es más que otra noche sin dormir, donde las palabras son parte de un insomnio que muy difícilmente se irá de mí. Él vive en mí como si mi cuerpo fuese un hotel cinco estrellas, donde tiene lujos y muchos beneficios. Mis ojos están más abiertos que nunca y nunca parecen querer cerrarse. Al parecer les molesta la luz de la luna, o lo oscuro del cielo. Cerré los ojos por unos minutos, los abrí pensando que habían pasado horas, cuando descubrí que solo habían transcurrido unos instantes volvió a mí, aquella musa que me hace escribir cada palabra, cada oración. He de pararme de la cama, tomo la portátil  y, comienzo a desahogar cada gota de sueño con cada letra escrita entre mis notas. Tengo un río de ojeras que cayendo bajo mis ojos y un mar de lágrimas que se ha ido secando con el tiempo, es la musa la que me tiene así. 

Algún día bajo la noche sé que podré descansar, no dormir, sino descansar. No hay somnífero que me haga dormir, las pastillas me hacen caer como las torres gemelas, pero jamás descanso. Comienzo a ver el mundo de un color grisáceo, ¿colores? solo existen para mi los matices blancos y los negros. ¡Qué monotonía! ¿Cuando terminará ésto? Es confuso todo.

Desde hoy hasta mañana y desde mañana hasta lo que me quede de vida seguiré buscando aquella pastilla para dormir que logre desaparecer de mí aquel desastroso insomnio que no me deja colorear de ti mis días.

Continua...

sábado, 8 de octubre de 2011

Aquél recuerdo.

Hoy que puedo caminar después algunos meses, hoy que logro levantarme de tal caída, llegan tú y tus ocurrencias escritas para poner mi mundo de cabeza. Hoy que por fin salí de ese lugar oscuro donde habitaban esos recuerdos llegas tú, con tu dulce voz a pronunciar palabras para hacerme sentir vivo. Decidí volver a ti, volver a todos esos lugares que visité contigo, volver recordar. Encontré la mejor máquina del tiempo, para viajar solo tienes que cerrar los ojos, y recordar. Te llevará a cualquier lugar en el que hayas estado antes, y te mostrará cada detalle por el que fuiste muy feliz. Hoy decidí viajar al pasado dentro de las ramas del recuerdo, observando a un árbol deshojado bajo un cielo de otoño, observando cada hoja caer mientras pasa el tiempo; mientras lo acaricia el viento. Qué historias las que guardará aquél árbol, que historia la que relata cada una de sus hojas.

Un recuerdo es frío como el invierno cuando se recuerda por alguna desdicha, yo, aquí en el recuerdo de ti, estoy a varios grados bajo cero, ya que si te recuerdo es porque te amé y ya no más. ¿Triste no? Que cambien las cosas por cualquier mariposa que nos distrajo al salir de uno de los estómagos.

Hoy, que camino por las calles del recuerdo, me da por creer que estás aquí, y que si no estamos juntos es porque lo único que nos separa es el amor que entre nosotros existe. Hoy me dieron ganas de recordarte como jamás lo hice, de extrañarte como jamás lo haré, de pensarte como jamás nadie lo hará y de amarte como tú y yo solo sabemos que lo puedo hacer.


Hoy, mientras caminaba por las calles del recuerdo me fijé bien en aquella hermosa imagen que tenía de ti. Hoy, más que nunca siento que te extraño, me siento en un agujero del cual me habías sacado hace un tiempo atrás. Hoy, que camino recordando, me doy cuenta que no estoy tan mal de mi presente, pero bien triste que está mi futuro. No tengo ganas vivir sin ti, tengo ganas de beber cada gota de ti mientras nos derramamos en el silencio del amor. Voy a pensarte a ti y a todo esto hasta que ya no tenga fuerzas para pensar; he de recorrer esa calle, ese recuerdo mil y una vez más. Ya se nos terminó el tiempo, ya no hay más ocasiones, ni más encuentros, ni más un tú y yo. Ahora eres solo tú, y yo pues, simplemente yo. Hoy la vida se me pinta de colores distintos, ya no tengo vida si te fuiste. Yo no te quiero, amiga. Te amo, novia. He de recordar cada palabra para que mis ojos derramen eso que siento por ti. Mis ojos se siguen bañando en las lágrimas del recuerdo. Tú, mi única razón. Me duele que los dos estemos sufriendo sin siquiera hacer nada al respecto, sólo lo dejamos ir, es ilógico, sufrimos por gusto.

Simplemente, no quiero. Ya tú vives en mí, no te irás sin antes yo morir. En el recuerdo te tengo, yo solo me baño en cálidas aguas de él, de ti. Ya mis suspiros van en otra dirección, ya mi aire pasó a ser solo viento, ya no me soplas como antes. Tú tan tú, tan callada, reservada. Yo tan yo, con un triste recuerdo que me permite escribir cada palabra. En mi silencio dejo pasar al recuerdo; lo veo, pasa y me invita a tomar un trago. "Yo solo quiero beberla a ella." Le dije. Y me regaló dos tragos de tus besos. Embriagué mi alma de ti, mis sentimientos sobrios pasaron a ser todo un desastre de sensaciones. Pues, nada más me queda que hacer silencio y escribir lo que de ti siento en mi corazón.

La mejor caricia fue esa de tus labios al pronunciar que me amabas. Mucho amor me deja tu olvido, me dejaste con las palabras y los besos en la boca. Después de ti nadie más habrá, solo el recuerdo que en silencio se apodere de mis palabras. No te fuiste, sigues estando para mí.

El más grande de los recuerdos.


Recordar es vivir el presente pero en otros tiempos.

Es tiempo

Es tiempo de pensar distinto, de pensar más que en un tú, yo, él o ella. Es tiempo de que la vida cambie para algunos, ya que algunos no saben aprovechar lo que tienen. Es tiempo de que callemos la voz de la ambición para poder escuchar la voz de la igualdad, pues no siempre se es igual a otro cuando ese otro no ve la vida desde un punto similar al tuyo. Cada día es el tiempo perfecto para empezar a ser mejor, cada día es tiempo, quizá perfecto para una cosa, o tal vez para otra, pero siempre perfecto.

Es tiempo de hacer de una persona común, una persona sobresaliente. Hoy es tiempo de dibujar sonrisas en rostros, mientras el tiempo borra de caras tristes la melancolía escrita en ellas por él y sus situaciones. Hoy es el mismo tiempo de hace algunos años; hace algunos años respirábamos a blanco y negro y aún así podíamos ser felices. Es tiempo de apartar cada gama de tecnología de nuestras vidas, para así poder ver lo que nos perdemos a diario, tan solo por estar frente a un objeto, privándonos de ver lo que tenemos delante de nosotros.

Es tiempo de dejar que el silencio, la voz de Dios, nos hable al oído, es tiempo de escuchar cada palabra no dicha por el ser humano, hay que escuchar mejor las palabras que en el silencio se ocultan, esperando ser encontradas por aquél que quiere un mejor futuro para sí mismo y el mundo.

Es tiempo para dejar de pensar en ti y comenzar a pensar en lo que te rodea.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Debajo del cielo.

Hoy tuve la dicha de encontrarte, ¡y qué fortuna haberlo hecho! Qué fortuna ser de ti. Fue el cielo testigo de aquel encuentro donde llenabas cada rincón de mi cuerpo. Debajo del cielo se encontró el ciego amor de tus labios junto con los míos; es ese el lugar donde todo es posible, debajo del cielo.

Qué historias las que nos cuenta la vida. De vez en cuando me detengo a observar mi entorno, vidas perdidas, almas sin personas y seres que solo respiran. Cuantas historias se esconden debajo de un cielo, así como nuestra historia relatada en hechos para él. En el cielo se esconden los más grandes secretos, allí viven todos y cada uno de nuestros sueños, en los que algunos se pierden en la infinidad del espacio, otros que nos perdemos detrás de ellos. El mundo está lleno de hechos que solo ocurren debajo del cielo; hay personas perdiendo seres queridos, otras se van ganando el ser querido; mientras miles son felices, a millones les caen lágrimas de dolor y tristeza por los ojos. Debajo del cielo es el lugar donde todo ocurre, donde nada es mentira, es donde conviven el dolor, la tristeza y el amor, sin ser el último mencionado el que dure para siempre.

Debajo del cielo se esconde desde la más mínima gota de aire hasta la más grande de las edificaciones vistas en el universo. Es el lugar donde las personas vuelan, donde las personas respiran debajo del agua. Es el lugar donde lo imposible es la única mentira. Conozco personas capaces de viajar en el tiempo dentro de las ramas del recuerdo. Debajo del cielo es donde la vida es vida, y donde la vida muere. Es donde comienza todo, también es donde termina.

Ha de ser mi historia perfecta relatada debajo del cielo. Hay un lugar donde existen paisajes hermosos, donde el aire es aire convertido en viento al acariciar tu piel; hay miles de millones de personas, pero hay un solo cielo, yo te tengo a ti mientras el cielo nos tiene a nosotros. Venimos de aquel lugar donde sueños son realidad, pues en algún tiempo fuimos sueños y ya no más. Mientras vidas suceden debajo de un cielo azul, vidas dejan de suceder debajo de un cielo gris.

Debajo de el cielo se esconden todas las tormentas, esperando ser desatadas. He de sonreírle al gris de las nubes al apartarse del azul de mi cielo.

Es debajo del cielo el único lugar donde se puede ser feliz. Cada vida relatada por el tiempo tiene como escenario el hermoso lugar que se encuentra debajo del cielo.

martes, 20 de septiembre de 2011

Hoy

Hoy la noche se vistió de escritos, se vistió de realidad con gotas de amor.

Hoy tengo ganas de amarte haciendo ruido, un ruido que no aturda, sino que enamore, como tu dulce gemido mientras el amor se apodera de nuestros cuerpos. Hoy la vida es más bonita, hoy la veo con los ojos centrados en ti y en el amor infinito que en mí guardo para esos segundos contigo. Hoy la realidad no es real, podemos volar y darle la vuelta al mundo junto con esa fuerza a la que le dicen amor. Hoy tengo ganas de escribirte amor y poesía visual por sobre tu cuerpo. Hoy tengo ganas de ti.

Hoy voy a hacer el verso más hermoso, ese verso lo escribiré en tu piel utilizando mis labios como pincel. Hoy llego a mi punto máximo, hoy contigo sobrevolaré las nubes y dormiremos en una de ellas mientras el silencio del cielo corre por nuestros cuerpos; mientras el silencio de la noche se apodera de nuestras vidas. Hoy no tengo ganas de soñar, tengo ganas de hacer mis sueños realidad. Hoy tengo ganas de embriagarme de tu ser mientras bebo de tus besos, voy a construir en tu piel un mundo al cual le llamaré con mi nombre, seré ese mundo perdido en ti. Hoy dejaré en tus manos mi corazón, ahora si puedo decir: estoy totalmente a tus pies. Hoy tengo ganas de ti.

Hoy eres la mujer de mi vida, hoy vamos a hacer de nuestro cuarto la sinfonía más grande del planeta. Hoy desprenderás de mi cuerpo cada gota de amor para calmar tu sed; la lujuria se apodera poco a poco de ti y de mí, y de pronto, comenzamos a dibujar amor sobre nuestros cuerpos y las paredes de la casa. Hoy yo dependo de ti y tú de mí, en silencio nos volvemos uno en alma mientras nuestros cuerpos llegan al cielo. Hoy tengo ganas de ti.

Hoy no hay imperfecciones, hoy solo estamos tú, yo y la cercanía en nuestros cuerpos. Hoy no hay errores cometidos, el error estará la día siguiente dentro de un "hasta luego". Hoy somos una obra de arte en el museo más privilegiado del planeta, donde los únicos espectadores son el silencio, la luna y las estrellas que nos dan luz en nuestro acto. Hoy eres mis ganas de amar y la circunstancia de estar amándote. Hoy tengo ganas de ti.

Hoy mis ojos se deleitan con la presencia de tu desnudez, hoy nuestros sentidos se alteran y dejamos de respirar aire, hoy te respiro a ti, hoy me respiras a mí. Hoy la noche deja de ser noche, hoy la noche es de nosotros. Hoy se me olvida caminar, pues hoy, me has enseñado a volar dándome alas con cada caricia tuya en mi cuerpo. Hoy tengo ganas de ti.

Hoy dejamos de ser personas para convertirnos en arte, corazón.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Vida sin vida y un mundo que no es mundo.

Me torturas cada vez que no te veo. Me torturas cada vez que no me hablas. Me torturas. Eres capaz de torturarme con palabras, de esas que jamás dices. Ya no sé si es amor o dolor el que siento por ti. Si lo único que quiero es estar contigo. ¿No ves el color grisáceo que tiene el mundo?

Amor es dolor cuando pienso en lo que nos aleja. Quisiera saber que sucede. Tu silencio me tortura, ¿es que acaso es muy difícil decirme lo que sientes?

Camino por las calles de la muerte, del silencio convertido en solo los matices blancos y los matices negros. Estoy en un mundo donde nadie entiende, donde nadie quiere entender. Yo solo camino entre los grandes edificios, donde vi a una niña, en su mundo de color jugando con su perrito en el patio de su casa. Se veía tan feliz. Ya no sé el porqué de los mundos a color, si los colores de mi mundo te los llevaste, ¿entiendes? ¿amor? es eso lo que me tiene en este mundo. Yo muriendo por querer hablar contigo y tú, obviando tus respuestas. Qué tortura, ¿por qué tan tú? Eso de reír está prohibido en mi mundo. Puedo ver los carteles en las azoteas de los edificios, tienen fotos tuyas, desgarradas como si tuviesen mucho tiempo allí. Parece que una tormenta se ha llevado todo aquí, pocas señales de vida hay, no hay nada, mas que yo caminando por las calles. Ya no vivo, yo solo pienso en ti. Dejas cada silencio en cada rincón, dejas cada palabra en cada cuarto vacío.

Al parecer veo algo al final, no se distingue muy bien, parece ser una especie de visión, un recuerdo. Se le notan los colores, se escuchan la risas, puedo ver alegría desde aquí. No tengo a donde ir y parece ser esa mi mayor opción de destino. Mientras camino por todo este lugar muerto, hago silencio para que no haya ruido que me estorbe, hasta el ruido de mi corazón me estorba desde que ya no late para ti. Tanto ruido aquel día me dejó en los oídos ese molesto pito que no deja de molestar mi paciencia. Tu adiós me dejó en la boca un sabor amargo, el sabor de tus besos con el tiempo fue desapareciendo de mis labios y de mi alma  iba reapareciendo aquello que ha estado antes que tú, dolor.

Recuerdo aquel encuentro, donde sin querer se escapó un te amo y se ocultó allí muy dentro de mi corazón. Es triste, lo sé, pero he de saber que sigue ahí, que la única manera que de salga es que muera y si he de morir lo haré por ti.

Ahora veo cada vez el color y la alegría más cerca. Siento que he caminado mucho, me duelen los pies y aun está muy lejos mi destino.

Mientras camino sin detenerme en silencio pronuncio nuestras iniciales, son música para mis oídos. Me parece extraño que entre tanto tormento por fin haya algo que acaricie mis tímpanos con dulces palabras. Comienzo a recordar todo aquello que nos dijimos, hablamos tanto. De mi salieron secretos, salieron algunas lágrimas, me hacía feliz oír su voz, me hacía feliz. De ella salió amor, yo lo sabía ella también. Ahora no sé que pensar, pues de ella solo salen algunas afirmaciones y comentarios. ¿Por qué todo quedó atrás? No lo entiendo, ¿qué hice mal? Si yo lo único que hice fue amarla. ¡Una sonrisa! Salió de entre mis recuerdos una sonrisa, aun ella ha de provocar esos sentires en mi.

Me acerco más, pero a distancia veo que disminuye el color de nuevo, una lágrima corre por mi rostro. He caminado tanto para nada, para solo darme cuenta que eso que tanto anhelo solo se aleja más y más. Ya no puedo seguir, yo solo voy a morir y en silencio cerraré mis ojos para darme cuenta que el color que vi un día solo fuiste tú pasando frente a mi vida. Yo no pude retenerte, porque justo en el silencio los te amo escaseaban, ya tu no querías mostrarte en mi como lo hacías antes. Yo por más que lo intentaba tu indiferencia me decía que tu ya no me querías. Así poco a poco fue como fue yéndose el color de mi vida que   dejaron tus palabras al deleitar mis oídos.

Un último intento por abrir los ojos, de reojo te pude ver, vi que sonreías, me levanté apresurado por irte a buscar, corrí y corrí, incluso más que la primera vez, no te acercabas seguías siempre igual de lejos. Yo seguía corriendo. Ya estaba exhausto cuando decidí parar, ya no era una lágrima, era como un río de agua salada corriendo por la montaña queriendo llegar al mar. No entendía, porqué yo corría y corría y tú seguías ahí, como si nada, que aunque me vieras correr no hacías nada por venir a mi. Ahí fue que pude entender todo, no importaba que tanto corriera, si tú tan solo tú te quedabas allí sin hacer absolutamente nada entonces nada avanzaba, todo seguía igual, pues el amor infinito que sé que aún te tengo no es suficiente para llenar el espacio que dejas al no intentar nada por venir conmigo. Pude entender que no te llevaste los colores de mi mundo, yo quise que ellos se fuesen contigo, porque si alguien en mi vida supo hacerme sentir importante fuiste tú, si tu te vas eso se convierte en un simple nada que deja de ser todo para mi. He ahí la razón de mi mundo muerto, mi mundo sin ti no es mundo.

Vivo en la tortura del olvido que tiene a esto a lo que le llamo vida de color blanco y negro.

Te amo

Comencemos con un adiós, la vida me grita una despedida y mi corazón le llora sangre al cuerpo. Existirá un adiós para nuestras palabras en cualquier momento y tú, y yo comenzaremos a ser parte del recuerdo que juntos escribimos en nuestras vidas. Dolor, pero en silencio lo conduzco hacia mis manos y justo es eso lo que lees en éste momento.

Yo solo sé que el corazón se equivocó de nuevo, o tal vez no, pues yo siempre estaré dispuesto a escucharte en silencio, cuando tus palabras vengan a mi sin ganas de hacer ruido. Cuando el silencio no sea incómodo y cuando encuentres palabras suficientes que quieran reposar en mí. Yo no podré decirte adiós jamás, pues nunca saldrás de mi, para siempre, como muchos de los que te dije. Mi corazón sigue saltando en mi pecho cada vez que pienso en ti, cada vez que te leo, así sepa que ya no estamos juntos.

Fuiste el mejor regalo, contigo en mente pasé los mejores días. Que te vayas de mí me duele, pero no me entristece porque sé que hay alguien más, que puede hacerte más feliz de lo que pude hacerte yo.

Me alegra que hayas escuchado a tu corazón. Me duele que te haya dicho que no soy yo el dueño de sus latidos. Me alegra que seas feliz. Me duele que no lo seas junto a mi. Me alegra pensarte, soñarte. Me duele que no pueda dejar de hacerlo y sea esa la única manera en la que pueda estar junto a ti.

"No es momento para decir adiós" y en silencio voy a dibujarte un hasta luego.

Tú eres lo que siento en el pecho, en el estómago, en la garganta. Sonrío porque sé que serás feliz, sonrío porque te amo.  Yo aunque no quiera, necesito dejar de pensar en ti. Sé que en el futuro, esto que vivimos será un bonito recuerdo del que tal vez nos riamos o del que podamos decir, "Que hermoso eso que vivimos, que por cosas del destino, de la vida, no pudo seguir adelante." Sin darnos cuenta que ni el destino ni la vida tuvieron que ver en esto, fueron nuestros corazones los que le dijeron a la vida y al destino, que el nosotros que tú y yo nos imaginamos no fue como esperamos.

Hoy, aquí escribo para hacerte saber que serás más feliz sin mí, mi más feliz recuerdo, que aunque te ame, me di cuenta que tu camino no es junto al mío, que yo no te hago tan feliz como quiero que lo seas. No me lo dijiste tú, escuché a tu corazón susurrándome al oído que no era yo el hombre que quería para su mujer.

Te pediré un favor a ti y a tu corazón. En silencio dibujando letras en ti con el corazón, te pido que no olvides el amor que callados nos dijimos con el alma.

Te amo.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Justo ahora

Tengo la necesidad de dedicarte éste escrito justo ahora, porque justo ahora y junto tus palabras me has hecho sentir. ¿Me lees? He de preguntarme: si las palabras nos faltan por que nos dijimos mucho, o porque nada puede decir más en nosotros que cada segundo en silencio que pasamos frente a frente. Justo ahora pienso en ti, eres la razón de mis letras, si buscas bien podrás encontrar cada vocal y consonante de tu nombre ocultas en mis palabras. Justo ahora me lleno más de ti; la distancia, en el amor, son solo letras que en silencio nos gritan la palabra "separados", he de estar seguro que no la escucho, ya que tenemos un corazón que grita amor silenciando las palabras de la distancia.

Justo ahora usaré el silencio que tengo mientras no esté contigo para escribirlo en amor. He cambiado por ti el alfabeto completo, donde las únicas letras que existen son las que completan la frase "Tú y Yo por siempre". Justo ahora y hasta el futuro infinito que me queda hablaré de ti, escribiré para ti, viviré de ti y tú serás la palabra más difícil de pronunciar por el olvido.

Justo ahora pensaré en ti,
justo ahora te regalaré la noche para que más tarde tengas donde dormir.
Justo ahora seré tu verdad
justo ahora voy a hacer ruido para que me escuches al ser tu realidad.

A diferencia de los para siempre de las personas, el nuestro, lo escribirá el tiempo. Cuando los segundos sean infinitos, y las horas nos griten un hasta luego.

Justo ahora voy a pintarte amor; pintarte amor en el lienzo de los segundos que pasamos juntos, y regalártelo en silencio como mi mayor obra de arte para ti.

jueves, 8 de septiembre de 2011

No es momento.

Adiós. El tiempo en ti es tiempo perdido, pero que encuentro cada vez que escucho tu voz. Busco el momento exacto para pensar en ti, pero lo pierdo cada vez que veo o escucho alguna palabra tuya. El tiempo pasa, y yo sin ti, momentos mueren, y yo sin ti. Sin ti, las palabras que más me duelen. El dolor es circunstancial, más que todo aparece en circunstancias en las que no te tengo. Mi amor es momentáneo, pues cada momento te amo más.

Para mi nunca será momento de olvidarte, en mis recuerdos vives, en mis recuerdos te amo. Mi pasado tiene  tu nombre y espero que mi futuro lo tenga de la misma manera. Después de todo, no es momento para empezar a odiar. Mi más sincero te amo vive en las calles de ti, tocando la puerta permanentemente para entrar en tu corazón. No es momento para decir adiós, las despedidas apestan; yo solo quiero que sea momento perfecto para decir: Te amo.

No es momento para no pensar en ti. Quiero dibujarte en besos mis te amo en la boca. Si tan solo fuese tan fácil. Voy a dibujar en cielo tu nombre con las estrellas. Si con un beso eterno voy a demostrarte que existe un amor infinito como el espacio.

Es momento de amarnos como jamás lo hemos hecho, pasaran los segundos del reloj y en el se irán los momentos que jamás debieron ser. No es momento para negarte mis palabras, es momento de posar en ti cada sensación producida por cada palabra dibujada en mis escritos. El momento en ti, son los segundos infinitos que pierdo en tus besos, cada canción entonada por mis ojos y cada caricia dibujada por mis besos.

No es momento para no estar contigo.

Comencé éste escrito con un adiós porque no es momento para una despedida.